Nasted

jueves, 5 de agosto de 2010

Capítulo 1. (primera parte)

El estridente timbre del telefonillo me despertó de mis sueños tan alteradamente que casi me caí de la cama.
-Joder, es sábado, ¿quién coño se levanta a las nueve los sábados?- refunfuñé.
Me puse los vaqueros que había dejado la noche anterior en la silla y fui a descolgar el telefonillo a mi cruel verdugo del descanso.
-¿Sí?-respondí con un tono de mala gana en la voz adormecida.
-Hey tío, abre.
-Oh, son las nueve de la mañana, ¿en que estabas pensando?
-Abre...
Colgué el telefonillo y esperé un rato. A los diez segundos Victor volvió a llamar al telefonillo repetidas veces.
-¡Graciosillo!-se oyó gritar desde afuera.
Apreté el botón del portal y en un abrir y cerrar de ojos Victor estaba plantado en mi puerta, donde yo le esperaba apoyado contra el marco con cara de pocos amigos.
-¿Sabes que el setenta por ciento de los asesinatos son producidos los fines de semana a estas horas?
-¿En serio?- dijo entrando dentro al pasar por mi lado.
-En realidad no, pero ya es hora de cambiar las estadísticas.-le dediqué una sonrisa melévola.- bueno, ¿qué te trae por aquí a estas horas para que tengas que estar despertándome de mi placentero sueño?-le dije cerrando la puerta y sentándome en uno de los taburetes de la cocina donde se había sentado.
-Que pasa, ¿estabas teniendo un sueño erótico?
-Imbécil...- puse los ojos en blanco.
-Pues verás, que resulta que anoche Vanesa me mandó un mensaje diciéndome que nos invitaba a ti y a mi a su fiesta, esta misma noche, y ...
-¿Vanesa?- le corté
-Sí, ¿qué pasa?
-No nada, pensé que ya no te hablaba después de lo de...
-Alto,alto,alto-dijo cortante casi juntando las palabras-eso esta olvidado, ¿vale?
-Vale, vale... es que mira que tirarte a su prima pequeña...
-¡Dios!¡Dijimos que no volveriamos a hablar de aquello!-dijo Victor más avergonzado que furioso.
-Tranqui, tranqui, si te comprendo, vamos a ver, la niña estaba, ¿como decirlo?, potente-dije burlándome
-¡Jack!- gritó sonrojándose de la vergüenza.
-Jajaja, no te enfades tío. Por cierto, ¿has desayunado?Como comprenderas, yo no- le dije poniendo énfasis en el no.
-Pues no la verdad.-Se hizo un pequeño silencio en la estancia. Victor elevo la mirada y me miro con cara de desconcierto.
-¿Qué? ¡Ya sabes dónde están las jodidas tazas, levántate y prepara el desayuno, capullo!- me fulminó con la mirada y se levantó a cojer la leche y las tazas.
-Bueno, ¿vendrás a la fiesta?
-Pues no lo sé. No tengo muchas ganas de salir la verdad.
-¡Oh, venga tío, no me jodas!
-Está bien, está bien, iré a la fiesta.
-Así me gusta- me dedico una sonrisa de lo más cariñosa-guapo.
-Que te jodan.



Bueno, como la noche anterior tuve un percance con lo que empecé del libro, tuve que volver a empezarlo, y a estas horas la imaginación no da para mucho, así que he decidido devidir el primer capítulo en dos partes, mañana publicaré la siguiente parte.
Bueno, siguiendo la rutiena que viene siendo del escribir un libro mediante un blog, publicaré uno o dos capítulos por día, lo que me venga en gana, básicamente, si hay inspiraciñon, bien, si no, chungo. xD

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