Este lugar estaba lleno de sitios preciosos, donde podría llevarla, pero creo que no estarían a la altura, necesitaba algo aún mejor.
Tras pensar en varios sitios, algo me vino a la mente como un destello: La vieja casa de mis abuelos en la montaña.
Así por las buenas no parece nada especial, es más, parece 'soso', pero, alejado de esa idea, era un sitio mágico. Hacía años que ni yo, ni nadie iba a aquel lugar; está demasiado perdido en la montaña como para que interese ir sin más. Pero desde luego que ahora si que merecía la pena.
Era una pequeña casa de piedra que se encontraba poco antes de la cima de una montaña cercana. Tiene vistas al mar, a unos acantilados, está al lado de una pequeña cascada, y desde ahí se ven unos amaneceres y atardeceres alucinantes.
Sí, definitivamente creo que es ahí donde voy a llevarla.
-Eeoo, ¿estás vivo? - dijo Ángela al verme empanado - ¿En qué pensabas?
-¡Ah!Nada, estaba pensando en mis cosas...de... da igual, vamos a preparar las cosas.-dije levantándome y recogiendo las cosas del desayuno.
-¿Las cosas?¿Qué cosas? ¡Oye!No entien...- la callé con un beso.
-Tu déjamelo a mí, ¿vale?- ella asintió y dio media vuelta para recoger las últimas cosas.
Saqué del trastero una mochila de escalada que solía usar por allá cuando el homoerectus y tal... La llené de lo que necesitaríamos para ir, ya que el camino y el acceso no estarían precisamente fáciles: linternas (Sí, no sabía si habría luz...), un par de camping-gas, el botiquín de acampada (¡Pijadas! ¡Y que fueramos a la guerra!), el equipo de cocina, hornillo, pastillas para encender, pastillas depuradoras de agua (¿Pero qué....?), pilas por si las moscas y alguna cosilla más... Me estaba dando cuenta según metía todo de que era un poco... como decirlo... ¿'pijito'? ¿Para qué tantas cosas? Sinceramente, creo que nunca las llegué a usar, pero iba con Ángela, así que, quería que estuviéramos lo mejor posible, aunque a mi me bastaba estar con ella...
Después de terminar llenar la mochila con la muda y el neceser, cogí otra más pequeña, que sería la que llenaría con comida.
-¿Preparas tu lo que nos llevamos de comida?-le dije a Ángela dándole la mochila- voy a ducharme...
-Vaya, veo que nos vamos de acampada, y no pasaremos la noche aquí... Está bien, prepararé unos bocatas, y meteré más cosas para desayunar y cenar...
-Vale, yo me voy a duchar.
Fui al baño y me quité la camiseta y los boxers con los que dormí anoche, y los dejé en el suelo. Abrí el grifo del agua caliente, y me metí en la ducha.
Tarde menos de 10 minutos en estar ya seco y vestido. Cogí las últimas cosas que nos pudieran hacer falta, y salimos hacia el coche para dejar todo.
La montaña no estaba muy lejos, más o menos a 30 minutos en coche. Primero tendríamos que ir en coche hasta dónde podamos, y luego seguir andando, que será cerca de 45 minutos andando, o por lo menos eso antes, cuando había un camino decente...
-¿Lista?-le dije cerrando el maletero y apoyándome sobre el.
-Of course....- dijo sonriendo y dándome un beso.- sorpréndeme.-me susurró al oído.
©Bryan Pascual Moreno, me reservo todos los derechos de autor sobre la obra expuesta a continuación. 10/09/2010 ''Jack es un chico jóven, al que un día parece ser que le sonríe la vida. Conoce a una chica maravillosa, todo va bien, todo es perfecto, o aparenta serlo... A Jack le abrumaba un terrible pensamiento: el de saber que tarde o temprano se tendrían que separar.''